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Cada
convento un taller...
Los talleres textiles cordobeses
desarrollados en torno al telar doméstico y a los obrajes jesuíticos
convivieron junto al trabajo silencioso del interior
de los conventos.
Primorosas labores realizadas
con habilidad, gusto y devota paciencia quedaron reflejadas en los exquisitos bordados
sobre sedas y terciopelos, en las aplicaciones de encajes
y puntillas que adornaban las vestimentas de santos, vírgenes
y ornamentos litúrgicos.
Esta actividad que privilegiaba
las manos femeninas, eran realizadas por las monjas y por
aquellas mujeres que por distintos motivos y con diferentes
dotes ingresaban al convento para profesar los votos, sin
olvidar a las esclavas
negras que acompañaban a sus amas en el retiro del
claustro.
Monjas, esclavas, en definitiva
mujeres, que han cumplido un rol significativo en nuestra
historia pero que sin embargo han sido relegadas o silenciadas
por la misma sociedad e invisibilizadas por la historia.
El Bicentenario nos encuentra
trabajando en un proyecto de recuperación de aquellos actores sociales que construyeron
nuestra memoria, y en la revisión de los procesos
sociales en los que estuvieron inmersos. Reflexionar sobre
estas presencias prácticamente ocultas y desdibujadas
durante 200 años, es el desafío que hoy nos
moviliza y compromete.
Colores
Litúrgicos
Las normas precisas sobre el uso
y simbolismo de los colores litúrgicos fueron fijadas
por el Papa Inocencio III en le siglo XII, con algunas pequeñas
variantes aún están vigentes.
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Blanco: Simboliza
Luz, Gloria, Inocencia y Alegría.
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Rosa: Es el color
de la Alegría, pero de una alegría efímera.
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Dorado o Amarillo:
Nunca fue un color litúrgico pero expresa Alegría
y Nobleza.
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Azul: Se usó
en el siglo XIX, es un color no oficial.
-
Verde: Es el
color de la Paz. Indica la Esperanza de la criatura regenerada
y el ansia del último descanso.
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Rojo: Es el color
del fuego y la sangre, por eso simboliza la Caridad y
el herosimo del Sacrificio.
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Morado: Es un
color intermedio entre el Rojo y el Negro, amortiguado
y como impregnado de sangre. Simboliza Penitencia, Humildad,
Retiro, Recogimiento y en cierto modo tristeza.
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Negro: Es la
negación del clor. Recuerda la noche, la falta
de luz, el Duelo y la Tristeza.
Fecha
de exposición: Abril
de 2010. |