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"UNIFORMES DE LAS INVASIONES INGLESAS" Volver

TEMPERAS DE LOS UNIFORMES DE LOS DISTINTOS CUERPOS MILITARES QUE PARTICIPARON EN LAS INVASIONES INGLESAS
Realizadas por el Sr. Luis Villarroel

LAS ARMAS Y LOS UNIFORMES

Las armas nacieron junto con el hombre, por la necesidad de defenderse o de procurarse su sustento. Las primeras armas fueron tal vez una piedra o una fuerte rama, luego vendrían las mazas de piedra amarradas a una estaca, mas tarde la piedra se afilaría y surgiría el hacha y la lanza. Luego aparecerían los metales y con ellos armas más sofisticadas y eficientes y las primeras corazas.

El perfeccionamiento de las armas trajo consigo el inicio del interminable contrapunto, no sólo entre el instrumento defensivo y ofensivo sino también entre el arma y el atuendo adecuado ya sea para un manejo más eficiente de la misma y/o como protección.

Pasarían muchos siglos antes de la aparición del uniforme militar propiamente dicho y sólo a partir de la segunda mitad del siglo XVII se comienza a generalizar su uso en Europa. El condicionamiento del atuendo al arma será una constante en la historia del uniforme militar; el uso de la coraza se justificó mientras fueron posibles los encontronazos de caballería al arma blanca; el gorro de granaderos sustituyó al sombrero alado tipo chambergo, pues éste dificultaba el acto de arrojar granadas, etc.

El color del uniforme jugó un rol importante en la historia del uniforme, pero su destino dependió también del desarrollo de las armas: al inicio se usaron colores brillantes luego, con la aparición de armas de mayor precisión y distancia de tiro los colores se volvieron apagados u oscuros para pasar desapercibidos ante el enemigo. Y es en el ejército británico de la India donde se pone en uso uniformes de color "khaki" que significa "polvo o polvoriento".

Con el advenimiento de la ametralladora los colores tradicionales del ejército se modificarían nuevamente. La necesidad de mimetizarse con el terreno hace aparecer el "camuflaje" en los uniformes. En la Primera Guerra Mundial se usa el verde oliva, el azul horizonte y el marrón terroso y ya no quedan más uniformes brillantes en ninguno de los ejércitos contendientes. En la Segunda Guerra, dado el perfeccionamiento de las armas se modifica el uniforme de camuflaje y aparecen telas tipo leopardo.

El casco es otro elemento del uniforme que sufriría cambios continuos. Desde la Primera Guerra Mundial se usan cascos de acero para proteger la cabeza de las esquirlas. Hoy están siendo reemplazados por cascos de plástico, mucho más livianos y resistentes que el acero.

A partir de la colección de armas del Museo Sobremonte se ha reconstruido a través de un minucioso estudio, el uniforme que le correspondía a cada una de ellas, plasmando de este modo la relación íntima que existe entre el arma del combatiente y su uniforme. La presente Muestra se convierte así en la recreación y testimonio de la historia de la humanidad.

Historia

Corría el año 1806, Rafael de Sobremonte, militar y magistrado, ejercía como Virrey. El 25 de junio de 1806 las fuerzas británicas comandadas por Beresford inician el desembarco en las playas de Quilmes. Sobremonte ha movilizado a las milicias y se apresta a resistir el ataque. Se produce el combate a orillas del Riachuelo, ingleses y españoles se enfrentan. Sobremonte emprende la retirada y abandona la ciudad, dirigiéndose hacia Córdoba en busca de refuerzos.

En la tarde del 27 de junio de 1806 Beresford arriba al Fuerte y recibe allí la capitulación de Buenos Aires. Esta fue la Primera Invasión Inglesa.

El 28 de junio es izada la bandera inglesa en el Fuerte, y durante 46 días Buenos Aires estuvo bajo gobierno inglés. Mientras tanto Santiago de Liniers se dirige a Montevideo para organizar allí una expedición reconquistadora. Liniers prepara una fuerza de ataque y emprende la marcha sobre Buenos Aires, avanza sobre Retiro y allí derrota a un destacamento inglés. Luego inicia el ataque sobre la Plaza Mayor, donde está atrincherado Beresford con sus tropas.

El 12 de agosto se 1806 las fuerzas de Liniers y el pueblo de Buenos Aires, en un violento combate, obligan a las fuerzas inglesas a replegarse y se refugian en el Fuerte. Beresford alza la bandera blanca y se rinde con todos sus soldados.

La Reconquista de Buenos Aires deja un saldo importante de prisioneros ingleses. En Alta Gracia, se alojaron a 107. Cabos en la planta baja de la casa y soldados en la ranchería y puestos de la estancia.

En el mes de septiembre de 1806 la fuerza naval británica aún permanece en el Río de la Plata, esto indica que la Segunda Invasión Inglesa se avecina.

El día 6 Liniers convoca a todos los hombres aptos para empuñar las armas a incorporarse en los batallones. Estos cuerpos se identificarán por el lugar de nacimiento de sus componentes. Surgen así los batallones de Patricios, comandados por Cornelio Saavedra, este cuerpo es el más numeroso -más de 1300 hombres- y en él se alistan voluntariamente los criollos naturales de Buenos Aires -jornaleros, artesanos y menestrales pobres-. De igual forma se organizan los restantes batallones: Montañeses, Catalanes, Andaluces, Asturianos, Arribeños, Migueletes, Cazadores, Gallegos y Húsares.

En Londres, un clima de euforia reinaba en los círculos políticos y comerciales ante la posibilidad de asegurar la conquista de los vastos dominios de España en América.

La caída de Montevideo a principios de 1807 y la retirada del Virrey Sobremonte, provocan la convergencia del pueblo de Buenos Aires en la Plaza Mayor, pidiendo que Santiago de Liniers asuma como nuevo Virrey del Río de la Plata. En julio se produce el enfrentamiento de los británicos con civiles y soldados del pueblo de Buenos Aires, después de dos días de arduos enfrentamientos y luego de largas negociaciones, los ingleses aceptan la derrota y firman la capitulación que les impone Liniers.

Santiago de Liniers y Bremond, Héroe de las Invasiones Inglesas, vivió en el año 1810 sus últimos días en la Estancia de Alta Gracia, falleciendo el 26 de agosto de este año en las proximidades de la posta Cabeza de Tigre, al este de la provincia de Córdoba.

Fecha de exposición: Septiembre del 2003, Agosto de 2004, Agosto y Septiembre de 2008.

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Diseño y Mantenimiento: Rafael Piñeiro