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SALA 1 - De la Estancia
Plano del Museo - Sala 02>
Rancho de adobe. Estribos trompa de chancho Bota de potro Lazo de cuero y boleadoras.

La Estancia de Alta Gracia fue uno de los establecimientos rurales que la Compañía de Jesús creó en Córdoba en el siglo XVII, para solventar los gastos que demandaba el Colegio Máximo. En la época de los jesuitas la Estancia poseía ocho puestos, cada uno de ellos a cargo de un capataz, generalmente un negro esclavo. En esos lugares se criaba ganado vacuno, mular, equino, además de ovejas, cabras y burros. En los Libros de Cuentas se encuentran registrados cada uno de sus puestos y los movimientos de hacienda que se realizaban periódicamente, pudiéndose constatar además la cantidad y distribución de ganado.

Hasta comienzos del siglo XX Alta Gracia conserva sus características de establecimiento rural. A través del sistema de exhibición se intenta mostrar que la vida del hombre de campo era sencilla y austera. En muchos casos el peón vivía bajo un régimen patriarcal que lo insertaba dentro de una segunda familia: la del patrón. Su tiempo se repartía entre el cuidado de la hacienda del estanciero y sus propios animales. La gran cantidad de ganado alimentaba una producción artesanal muy variada como monturas, cintos, lazos, boleadoras, petacas. Huesos, astas y cerdas eran también utilizadas para la fabricación de distintos objetos de uso cotidiano.

La siembra del maíz se realizaba a través de un sistema rudimentario: roturación con arado de madera, siembra a voleo y siega a mano. La cosecha concentraba a la familia, cuyos miembros utilizaban una especie de bolsa delantal que colgaba de la cintura, dejando caer en ella el maíz recién cortado.

La vivienda rural era el típico rancho de adobe con techo de paja y barro que se completaba con el pozo de balde, el horno para el pan y el corral de piedra para encerrar la hacienda.
Los hombres que poblaron los espacios rurales, profundamente arraigados al medio donde nacieron, fueron figuras claves en el desarrollo económico de Córdoba, sustentando con su esfuerzo y su trabajo el crecimiento agropecuario de la provincia.

Apero típico Antigua balanza Picador de carne Petaca  rústica de cuero Vasija recubierta con cuero
 
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