Hacia mediados
del siglo XVI se establecieron
en América las primeras órdenes femeninas, que representaron
con el tiempo un sector de importancia dentro de la sociedad colonial.
A partir de la vida religiosa la mujer adquiría un nuevo
estado en que la castidad, la sumisión, la vida contemplativo
y la oración formaban parte total de su existencia al que
se unía la adquisición de un oficio generalmente relacionado
con las labores femeninas.
No era fácil ingresar a un convento,
pues era necesario reunir una serie de requisitos como contar
con una dote, poseer limpieza de sangre y legitimidad de nacimiento.
La toma del hábito simboliza el compromiso espiritual del
alma con Dios efectuándose
la imposición del nombre, el cual habitualmente remitía
a devociones particulares. La observancia de la jerarquía
dentro del convento era de rigor para asegurar las líneas
de autoridad. La monja estaba sujeta tanto a la Priora
o Abadesa como a su confesor
(generalmente de la Compañía
de Jesús) que guiaba su vida espiritual.
En la ciudad de Córdoba
se establecieron en 1613 la
Orden de Santa Catalina de Siena
fundada por doña Leonor de
Tejeda y en 1628 el
Monasterio de Carmelitas Descalzas,
el primero de esta orden en América.
En España, Santa Teresa de Ávila llevó a cabo
en el siglo XVI una profunda reforma en la organización interna
del Carmelo. Su figura preside
la sala destacándose el óleo La
Visión del Collar o Investidura de Santa Teresa de Jesús,
que forma parte de una serie de lienzos que evocan su vida. Esta
pintura de origen cuzqueño data del siglo XVII
y constituye la obra de mayor valor que se custodia en el Museo.
Un fanal
de vidrio, protege una imagen del Niño
Jesús, alrededor del cual se observan adornos de flores
y decoraciones isabelinas, trabajo artesanal realizado con mostacillas
y espejos por las monjas del Monasterio de Santa Catalina de Córdoba.
Una Cajonera
de Sacristía de sólido aspecto, es representativa
del mobiliario religioso de la época. De rústica manufactura,
está trabajada en cedro, poseyendo dos puertas y tres cajones
en su interior. |