| Este elegante
dormitorio, estilo barroco alemán aproximadamente de 1850,
perteneció a algunos miembros de la familia Lozada,
herederos de Manuel Solares,
último propietario de la Estancia
de Alta Gracia.
La cama
es el objeto más relevante dentro del conjunto mobiliario.
Conocida como cama cajón,
por que en ella se solía velar a los difuntos de la familia,
tiene una estructura barroca que exhibe adornos desmontables con
tallas fitozoomorfas cuidadosamente trabajadas. Esta decoración
se repite en el coronamiento del espejo y del ropero, que además
posee cristal biselado.
Sobre el lavatorio
(con cubierta de mármol),
una jarra y palangana
de peltre, eran usadas para el aseo e higiene personal que
según la costumbre, se realizaba dentro de la habitación.
Una mesita de noche, pequeño
armario para sostener una lámpara y contener una bacinilla
o "taza de noche", completa el mobiliario.
El reclinatorio,
rasgo distintivo de los sentimientos religiosos de los habitantes
de estas tierras, pone de manifiesto la especial devoción
de las mujeres de antaño que rezaban sus oraciones y novenas,
arrodilladas sobre él.
En la pared, sobre el respaldo de la cama,
un tapiz de seda, de sencilla composición muestra al Niño
Jesús en el regazo de la Virgen
recibiendo el saludo de San Juan
Bautista niño. Cuadros con motivos bíblicos
complementan la decoración del dormitorio. |